Mañana. Mis constantes hoy. Verte
siempre mañana. Promesa de un tan cerca que nunca llega: el mañana es el futuro
más inmediato, pero mañana jamás es presente. Condena eterna la de oler tu
cuerpo tan cercano pero nunca acá, a mi lado: abrazados y fundidos en un
instante como uno pero no, somos siempre dos. Dos puntos que se acercan pero
jamás se tocan. Eterna aproximación del uno al cero (cero coma cero periódico
uno), pero el uno jamás será cero y el cero será siempre cero y nosotros
siempre dos y no uno. Casi puedo sentir como mi mano se posa sobre tu hombre y
recorre el lento y cálido camino hasta tu rostro, dulce rostro que siempre
llega pero nunca es. Mi inmutable hoy. Vos constante mañana. Hoy.