¿Me da una
monedita? Para comer. Mateo. Diez. ¿Me da la monedita? Gracias. Que Dios lo
bendiga.
Cuando salgo
del subte me pongo las zapatillas. Están justo detrás de la moldura de un
kiosco de diarios en la estación Catedral. En general me da frío en los pies,
pero el señor del subte me dice que es mejor en patas; por eso yo voy en patas,
porque sé que a él hay que hacerle caso.