Cuentos cortos en español.

domingo, 26 de mayo de 2013

Capítulo uno


"Yo me iba a morir y Luc ya estaba muerto, no habría nunca más una flor para alguien
como nosotros, no habría nada, no habría absolutamente nada, y la nada era eso,
 que no hubiera nunca más una flor" 

Una flor amarilla, Julio Cortazar


            Antes creía que los escritores se entregaban a la ficción para dejar en ella algo de sus vidas personales, para contar cómo habían logrado darle cierre a algún capítulo de su existencia. Podía tratarse de algo enorme o de algo pequeño, pero siempre debía ser algo completo que el autor quisiera transmitir al resto de la humanidad. Este "algo" –creía- era la razón y la urgencia para lanzarse sobre el papel y lápiz.
            Hoy no lo tengo tan claro y desde esta confusión es que comienzo mi relato. Solo lo comienzo; no sé, ni domino -que absurdo- dónde terminará.
            A veces creo que se escribe cuando falta claridad, cuando se está más lejos que nunca del final de la historia, de cualquier historia. Otras pienso que esa es la historia siempre: la de estar en medio de algo, creyendo que es su culminación.

jueves, 9 de mayo de 2013

Helena

  Con su bebé en brazos, Helena repartía en silencio los papeles “Disculpe señor la molestia, tengo 5 hijos y no me dan trabajo, si usted pudiera ayudarme con una monedita se lo agradecería. Que Dios lo bendiga y que tenga buen viaje”. El tren se balanceaba pero ella ya está acostumbrada. Su rostro apagado, sus brazos cansados que ya hace horas sostenían al bebé que, en ese momento, dormía.