( se recomienda leer escuchando la música del siguiente video: http://www.youtube.com/watch?v=S8bf5ogPNYs )
La lluvia golpea las chapas viejas y es como un redoblante que suena furioso y poderoso sobre mi alma. En el cuarto de al lado llora mi hermanita. Su cama se está mojando por las goteras. Tiene frío. Mi mamá la escucha al lado mío pero no se mueve; sigue lavando en silencio. Sé por sus sollozos que adentro ella también llora y quiere ir a abrazarla y decirle que todo va a estar bien. Pero ya no quiere mentirle más. Nadie quiere mentir más.
Meto la mano en el bolsillo y encuentro ese aparato asqueroso que no es mío. Siento bronca porque no quiero que esté ahí conmigo, porque no tiene nada que ver conmigo ni con todo esto. No me gusta que esté ahí recordándome lo que pasó a la mañana en la ciudad; no me gusta que me recuerde al careta caminando en la calle cerca mío; al careta que me mira y cruza de vereda mostrándome todo su desprecio, su miedo, su asco. Pero el aparato está ahí y todo viene a mi mente. Él que cruza la calle y yo que, para joderlo, cruzo atrás y lo empiezo a seguir.
Él empieza a caminar más y más rápido, me mira de reojo y todo su miedo se le pinta en esa cara de asco. Yo también acelero y los pensamientos en mi cerebro empiezan a correr. “Me tenés miedo caretita. Pensás que soy chorro por cómo me visto, por mi pinta. Vas a ver chetito.” Avanzamos unas cuadras de altos edificios, semáforos, autos y gente moviéndose hacia todos lados.
De repente dobla y yo lo sigo a pocos pasos. En la cuadra no hay nadie, yo me apuro y lo agarro del brazo. Él frena, se da vuelta y me mira lleno de terror. Yo también tengo miedo; no sé lo que hago, siento mi corazón latiendo con fuerza y mi mente aturdida. Pero también siento como tiembla él, y eso me da seguridad. Aprieto con fuerza mi mano alrededor de su brazo y de repente siento que mi odio me organiza, que me focaliza. Respiro con fuerza y lo empujo contra la pared de un edificio.
“Dame tu mp3” le digo. Él me pide que no le haga nada, que por favor. “Dame tu mp3” le vuelvo a decir. Él se lo saca y yo veo que es de los buenos, de los aipod. Me lo guardo y le digo que se raje. Él corre desesperado, torpe por su miedo. Yo miro alrededor y salgo apurado en dirección contraria.
Tengo miedo, camino apurado y cada tanto miro de reojo para atrás para ver que nadie me siga. Me meto en el tren y cuando estoy llegando a la estación se larga a llover. Llego a casa y me siento sin decir nada, sin mirar a nadie. Mi mamá me pregunta qué me pasa, me dice que me cambie que estoy todo mojado y me voy a enfermar. Yo no me muevo. Miro al piso y me imagino que viene la policía, que llegan a buscarme; lo veo al chetito con su miedo, y yo que no soy yo empujándolo, con ganas de escupirlo, de golpearlo. El chetito que me grita con su ropa, con su música, con su billetera toda llena de plata; y él seguro que no escucha llorar a su hermanita y a su mamá. Yo sí. Y no puedo hacer nada. No puedo ni siquiera pensar que todo va a salir mejor porque sé que no. Que siempre es lo mismo. Que siempre va a ser igual.
Mi mano sigue agarrando el aipod en el bolsillo recordándome todo eso; toda esa mierda. De repente me paro y salgo afuera decidido. Mi mamá me dice que vuelva pero sin fuerza, sin voluntad. Yo siento los gotas de lluvia golpearme con fuerza y me lleno con su ira. Levanto mi cara hacia el cielo y desde mi interior surge un grito, un rugido. Saco el aipod y lo tiro con todas mis fuerzas más allá de mi casa. Lo veo volar sobre la calle y caer en el arroyo.
Vuelvo a entrar a la casa y me cambio. Como llueve no tiro el colchón en el piso y me acuesto con mi hermanita. Ella me mira y deja de llorar. Me abraza. Me dice que tiene frío, que no le gusta la lluvia y que quiere que todo pare. Yo le digo que cierre los ojos y que duerma; que cuando se despierte ya no va a haber lluvia y voy a hacer un fueguito para que estemos calentitos. Ella sonríe y cierra los ojos. Yo no puedo resistir el impulso y le susurro al oído que esté tranquila. Que todo va estar bien. Que todo va a salir mejor.
muy bueno el blog, los voy a seguir leyendo
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